El oficio de la cerrajería

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¿Que persona no tuvo problemas alguna vez con una cerradura?

A quien no le costó ingresar a su domicilio porque el cerrojo tenía problemas, o quien no tuvo que hacer copias de su llave. La cerrajería, ese lugar que da solución a los problemas domésticos de las personas, es un oficio que lleva siglos de existencia.

La cerrajería implica combinar la habilidad manual con la inteligencia  a la hora de resolver problemas.

En este punto, los cerrajeros han venido desarrollando grandes avances ya que no solo deben enfrentarse con puertas tradicionales, sino que ahora las puertas electrónicas han copado el mercado. En si se trata de elementos que contienen un electroimán que trabaja en consonancia con la placa de hierro que posee la puerta y está alimentada por una fuente de alimentación de 12 voltios.

Cada vez más dependencias se valen de estas puertas y recurren a la cerrajería para la colación y el mantenimiento de las mismas. Para realizarlo, los cerrajeros deben contar con un pequeño pestillo electrónico, capaz de, mediante un golpe de tensión a los contactos de la puerta, liberar el cerrojo permitiendo que vuelva a captar al electrodo que poseen las llaves electrónicas.

Pero la industria de la cerrajería tiene tantas aristas que también han proliferado las cajas de seguridad, donde las personas guardan sus ahorros por la desconfianza creciente al sistema financiero. En este tipo de combinaciones, que resguardan el patrimonio de la persona la cerrajería ofrece toda una gama de opciones como son la caja de seguridad empotrada o la caja de seguridad móvil.

Vale decir que ambas opciones permiten a la persona tener a salvo sus bienes de eventuales ladrones siendo ellos los únicos dueños de la combinación.

La cerrajería: fundamental por donde se la mire

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En la vida cotidiana hay actividades que son realmente imprescindibles.

El saber que se tienen los resguardos necesarios para que no haya accidentes con la instalación de gas, que puede estarse tranquilo que la cañería del domicilio no tiene fisuras, y que los bienes por los cuales las personas trabajan, están protegidos contra los delincuentes.

En este último punto el oficio que permite la protección de los bienes personales es la cerrajería. Hablar de la cerrajería es hablar del arte de crear, armar y desarmar cerrojos.

Los cerrojos son los mecanismos que permiten, a través de las llaves, guardar y asegurar los valores personales.

La profesión de cerrajero comprende el poder solucionar los problemas domésticos de pérdidas de llaves o inconvenientes con la cerradura y también el dar a los clientes la posibilidad de resguardar lo más preciado en bienes materiales.

Un cerrajero debe estar preparado a que los requerimientos de los clientes son variados y a toda hora, ya que por ejemplo, si una persona queda en medio de la noche sin la posibilidad de ingresar a su domicilio tiene como única opción llamar al profesional que sea capaz de abrir la cerradura y permitir que la persona pueda entrar libremente a su hogar.

El ser cerrajero es además, un negocio rentable ya que es un servicio que se necesitará siempre y que por lo barato de los materiales que se utilizan para las reparaciones, copias de llaves y los cambios de combinaciones hace que el cerrajero facture principalmente por su mano de obra.